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Lucía Olivera: Inspiración y Ciencia en Takeda

Día Mundial de la Niña y la Mujer en la Ciencia: hablamos con la científica más joven de Takeda


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9 de febrero de 2026

“Mi mayor inspiración viene de las personas que me rodean en mi día a día”

Lucía Olivera

Ser la mujer con formación científica más joven de Takeda no es solo un dato: también es una oportunidad para escuchar cómo se vive el inicio de una trayectoria científica desde dentro. En el marco del Día Mundial de la Niña y la Mujer en la Ciencia, hablamos con Lucía Olivera, MSL en el área de New Product Planning, sobre cómo se construye una vocación y cómo se vive el inicio de una carrera profesional en un entorno donde el rigor, la colaboración y la toma de decisiones basadas en evidencia marcan la diferencia. Graduada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Madrid y con un MBA en Gestión de Empresas Pharma-Biotech por la Universidad de Navarra, se incorporó a Takeda en marzo de 2025. Una historia que pone el foco en la importancia de sumar referentes y abrir caminos para que más niñas se dediquen a la ciencia.

  • ¿Recuerdas algún momento o experiencia en la que empezaste a pensar que la ciencia podía ser tu camino?

Desde siempre he sabido que mi propósito es ayudar a los demás, y la curiosidad que tengo por las cosas ha sido mi guía para convertir esa intención en acción. Creo que esta combinación al final se transformó en pasión por la ciencia y la innovación, impulsándome a construir un camino profesional enfocado en un objetivo claro: generar un impacto positivo y real en la vida de las personas.

  • ¿Qué mujeres científicas —dentro o fuera de tu entorno— te han inspirado en tu camino?

No diría que hay una sola única mujer científica que me haya marcado. Creo que mi mayor inspiración viene de las personas que me rodean en mi día a día. Al final, cada una de nosotras tenemos mucho que aportar, y creo que, cuando nos apoyamos, no solo seguimos avanzando juntas, sino que también abrimos camino para muchas más.

  • ¿Qué fue lo que más te sorprendió al pasar del ámbito académico al mundo profesional?

Lo que más me sorprendió fue descubrir cómo el conocimiento se transforma en impacto real. Durante la carrera y mi etapa en investigación disfrutaba mucho, pero sentía que me faltaba comprender cómo todo ese trabajo llegaba al mundo real. Durante el MBA empecé a visualizar mejor esa conexión, pero ha sido aquí donde de verdad lo he entendido. Al incorporarme, vi ese impacto desde el primer momento, aunque nunca imaginé la magnitud que podía llegar a tener. Entender cómo ese impacto se maximiza gracias al trabajo de equipos comprometidos, que dan lo mejor de sí mismos cada día, es, sin duda, una de las cosas que más me han marcado.

  • ¿Cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado desde que empezaste en Takeda?

No los considero “retos”, sino que los veo más como oportunidades para aprender. Al ser mi primera experiencia profesional y tener un perfil júnior, todo ha sido nuevo para mí. Creo que, cuando te enfrentas a algo que no conoces, la clave está en observar, preguntar, practicar y dar siempre lo mejor de ti, y la experiencia me ha demostrado más de una vez que la disciplina, determinación y ganas constantes de querer mejorar y aprender lo máximo posible siempre dan sus frutos. Sin duda, está siendo una etapa muy enriquecedora para darme cuenta de la profesional que quiero ser y el impacto que quiero generar en la vida de las personas.

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  • Si tuvieras que explicarle tu trabajo a una niña de 12 años, ¿qué le dirías que haces?

Le diría que mi trabajo es como ser una detective. Que hablo con médicos, escuchando con atención para entender las necesidades que tienen y qué se puede mejorar. Después, junto todas esas pistas y se las cuento a mi equipo, para que entre todos podamos pensar las mejores ideas y tomar decisiones que ayuden a los pacientes a vivir mejor.

  • ¿Qué consejo honesto le darías a una joven que quiere empezar una carrera científica?

Que confíe en sus capacidades, todo se va aprendiendo, que lo vea como un camino sobre el que ir construyendo y, sobre todo, que piense en el impacto que quiere generar con su trabajo. Que se pregunte si, al final del día, se siente satisfecha de haber contribuido a algo más grande. Si la respuesta es sí, el esfuerzo, el aprendizaje y las ganas de seguir creciendo ya están ahí.

  • ¿Qué te gustaría que cambiara en los próximos años para que haya más niñas y mujeres en ciencia?

Me gustaría que el foco estuviera más en el valor que cada persona puede aportar. Que las mujeres y las niñas no solo se vean capaces de entrar en el mundo de la ciencia, sino también en el de tomar decisiones, asumir responsabilidades y liderar en entornos enriquecedores y llenos de oportunidades. Ahí es donde creo que ocurre el verdadero avance.

  • Para cerrar, ¿qué es lo que más te ilusiona del futuro de la ciencia aplicada a la salud?

Ver cómo todo el conocimiento se transforma en decisiones y en acciones que realmente ayudan a los demás. Saber que formo parte de ese avance, desde una compañía como Takeda, es una de las mayores motivaciones por las que estoy agradecida de mi día a día.